Dado que el formato de las imagenes del archivo es pps y el blog no las admite en el mismo, sino en otros formatos, invito a ver estas imágenes ptocesadas en power point en el siguiente sitio web adonde fue subido el archivo "EL CAMINO":
miércoles, 3 de septiembre de 2008
¿Qué es lo virtual?[1]
Para el filósofo y matemático Javier Echeverría, a finales del Siglo XX el advenimiento de las tecnologías (el teléfono, la televisión, las redes telemáticas, las tecnologías multimedia, la realidad virtual, etc.) dio lugar al surgimiento de un nuevo espacio social, al cual denomina “Tercer Entorno”[2], contrapuesto aunque integrado a los dos primeros: “Primer Entorno” (la sociedad agraria o rural) y “Segundo Entorno” (la ciudad; la sociedad industrial). De esta forma sostiene que existe una superposición entre tecnologías, naturaleza y ciudad, dando lugar a lo que Al Gore define como “las autopistas de la información”.
Lo trascendente de estas tecnologías, radica en el modo en que se van introduciendo en la sociedad, a través de la inteligencia militar, la economía, la ciencia, la educación, etc. y van generando espacios de poder.
Observar este fenómeno, implica analizar cómo se construyen estos espacios de poder en el “Tercer Entorno” y quiénes los manejan y controlan. Mientras en el “Primer Entorno” la fuerza física posibilita el dominio de la naturaleza, en el “Segundo Entorno” la noción de poder se vincula con un “poder del estado” a través de la democracia y en el “Tercer Entorno”, lo que trasciende es un poder económico controlado por los grandes empresarios y las multinacionales, dueños de estas tecnologías, a los que este científico llama “los señores del aire”.
Asimismo, enumera un conjunto de propiedades que diferencian a este espacio social de los dos primeros:
1. La distancia: Pasa a ser irrelevante, dado que las tecnologías posibilitan las comunicaciones remotas, las transacciones virtuales de dinero, la información instantánea de lo que ocurre a miles de kilómetros de donde nos encontramos, las teleconferencias, etc.
2. La topología: La existencia de un espacio o recinto determinado donde confluir para organizar y desarrollar nuestras actividades en el primer y el segundo entorno, aquí ya no es necesario. Las personas se vinculan y relacionan a través de las redes telemáticas.
3. En los dos primeros entornos la fisis (materialidad) constituye los espacios físicos donde acontecen las actividades sociales. En el “Tercer Entorno” el espacio es informacional. Lo que se trasladan no son objetos ni cuerpos, sino la información transportada en bits y flujos electrónicos por medio de las redes telemáticas.
4. La electrónica: Los flujos informacionales se producen por el movimiento de los electrones, los cuales los transportan.
5. En los dos primeros entornos es necesaria la presencia corpórea para realizar cosas. En este entorno la representación es electrónica y no mediante cuerpos.
6. El Tiempo: Mientras que la simultaneidad y la sincronía son propias de los dos primeros entornos, lo multicrónico es propio del “Tercer Entorno”. La noción de tiempo creada en la sociedad industrial (con jornadas y horarios de trabajo) desaparece.
Este espacio informacional que crea un nuevo espacio social, incide ineludiblemente sobre la educación. Por ello Echeverría resalta la necesidad de una política educativa que se ajuste a los requerimientos de este “Tercer Entorno”.
Ello conlleva, la emergencia en cuanto a la implicación de los seres humanos en relación al “nuevo espacio social informatizado”, “Tercer Entorno”, lo cual se constituye en una estrategia fundamental para poder integrarse a las demandas que presentan las sociedades del Siglo XXI.
RUTI.
Para el filósofo y matemático Javier Echeverría, a finales del Siglo XX el advenimiento de las tecnologías (el teléfono, la televisión, las redes telemáticas, las tecnologías multimedia, la realidad virtual, etc.) dio lugar al surgimiento de un nuevo espacio social, al cual denomina “Tercer Entorno”[2], contrapuesto aunque integrado a los dos primeros: “Primer Entorno” (la sociedad agraria o rural) y “Segundo Entorno” (la ciudad; la sociedad industrial). De esta forma sostiene que existe una superposición entre tecnologías, naturaleza y ciudad, dando lugar a lo que Al Gore define como “las autopistas de la información”.
Lo trascendente de estas tecnologías, radica en el modo en que se van introduciendo en la sociedad, a través de la inteligencia militar, la economía, la ciencia, la educación, etc. y van generando espacios de poder.
Observar este fenómeno, implica analizar cómo se construyen estos espacios de poder en el “Tercer Entorno” y quiénes los manejan y controlan. Mientras en el “Primer Entorno” la fuerza física posibilita el dominio de la naturaleza, en el “Segundo Entorno” la noción de poder se vincula con un “poder del estado” a través de la democracia y en el “Tercer Entorno”, lo que trasciende es un poder económico controlado por los grandes empresarios y las multinacionales, dueños de estas tecnologías, a los que este científico llama “los señores del aire”.
Asimismo, enumera un conjunto de propiedades que diferencian a este espacio social de los dos primeros:
1. La distancia: Pasa a ser irrelevante, dado que las tecnologías posibilitan las comunicaciones remotas, las transacciones virtuales de dinero, la información instantánea de lo que ocurre a miles de kilómetros de donde nos encontramos, las teleconferencias, etc.
2. La topología: La existencia de un espacio o recinto determinado donde confluir para organizar y desarrollar nuestras actividades en el primer y el segundo entorno, aquí ya no es necesario. Las personas se vinculan y relacionan a través de las redes telemáticas.
3. En los dos primeros entornos la fisis (materialidad) constituye los espacios físicos donde acontecen las actividades sociales. En el “Tercer Entorno” el espacio es informacional. Lo que se trasladan no son objetos ni cuerpos, sino la información transportada en bits y flujos electrónicos por medio de las redes telemáticas.
4. La electrónica: Los flujos informacionales se producen por el movimiento de los electrones, los cuales los transportan.
5. En los dos primeros entornos es necesaria la presencia corpórea para realizar cosas. En este entorno la representación es electrónica y no mediante cuerpos.
6. El Tiempo: Mientras que la simultaneidad y la sincronía son propias de los dos primeros entornos, lo multicrónico es propio del “Tercer Entorno”. La noción de tiempo creada en la sociedad industrial (con jornadas y horarios de trabajo) desaparece.
Este espacio informacional que crea un nuevo espacio social, incide ineludiblemente sobre la educación. Por ello Echeverría resalta la necesidad de una política educativa que se ajuste a los requerimientos de este “Tercer Entorno”.
Ello conlleva, la emergencia en cuanto a la implicación de los seres humanos en relación al “nuevo espacio social informatizado”, “Tercer Entorno”, lo cual se constituye en una estrategia fundamental para poder integrarse a las demandas que presentan las sociedades del Siglo XXI.
RUTI.
[1] Basado en el texto “Sociedad y Nuevas Tecnologías en el Siglo XXI”. Conferencia en Málaga (España) del 17/01/2001. Javier Echeverría Ezponda.
[2] Toma la palabra entorno, desde su significado epistemológico, considerando que las tecnologías “rodean nuestra vida cotidiana”.
Ø “Imágenes de Prisión” (2000) Documental de Harun Farocki.
El cineasta checo Harun Farocki nos presenta en este documental la temática de la vida y la muerte en las cárceles y su contraste con otros centros de control o privación de la libertad, como el caso de los protomédicos de atención a discapacitados mentales de la primera mitad del Siglo XX, los cuales son homologados a los presidios.
El eje de la trama no es abordado de una forma diacrónica sino que, a través de un hilván fílmico, en el cual se van entramando diferentes historias, el “retroplay” posibilita profundizar la crudeza de la vida en el presidio y otros “espacios de control”, rompiendo con una estructura lineal, dando lugar a una simultaneidad y alternancia de imágenes en distintos tiempos y espacios no sucesivos, aunque relacionados entre sí.
Las cámaras son los “panópticos” (en los términos de Foucault) a través de los cuales se ejerce el control sobre los sujetos privados de la libertad. Como una especie de laboratorio antropológico, gestos corporales y discursos verbales se interpenetran, a los cuales se suma la traducción escrita. Del discurso se evidencia qué tipos de vínculos se establecen entre los “controlados” y los “controladores”; vínculos atravesados por relaciones de poder.
El poder es ejercido desde diferentes ángulos, que van desde la mirada inescrupulosa del observador sobre los instintos sexuales de los presidiarios hasta el poder violento que se ejerce con las armas, provocando la muerte.
En este documental de Farocki, el hombre queda desposeído de su ontología. Por momentos, es un animal vigilado por otros animales en esa jungla limitada por muros de cemento y alambres de púa, donde por lo que se puja es por estar del otro lado de la “pared”.
RUTI.
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